Mi querida compañera no puede cerrar la boca, y yo no pude evitar tomar nota.
Lástima que el pesado de mi jefe no paraba de hablar y me hizo perder algunos comentarios.
Cuando me vuelva la sangre al brazo derecho -después de hacer trescientas treinta y tres mil doscientas cincuenta y dos facturas a mano-, posteo. Todavía me falta hacer unas facturas, pero si no escribo ya, me voy a olvidar de todo.
Estaba la gatita hablando con otra persona de la oficina que, como microemprendimiento, vende perfumes y fragancias truchas. Ahí arrancó el monólogo de mi estimada amiga.
Lamentablemente, el fucking jefe no paraba de hacerme preguntas y tirarme números, así que seguro me perdí de algo.
-Gatita: Ay, a mí me encantan los perfumes. Es más, yo siempre antes de acostarme me baño y me perfumo. Es que nunca se sabe quién puede llamarme a la noche o pasar a visitarme.
-El Otro: Ahh, está bien.
-Gatita: Lo que también hago es usar ropa interior combinada. Y, mirá si tengo una visita, no le puedo decir que no, hay que estar prolijo. Y tampoco uso zapatillas (para tener en cuenta, nunca usa jogging o se viste de entrecasa).
Bueno, más o menos, es todo. Ustedes entienden el núcleo de la cuestión, mis inteligentísimos lectores.
Lástima que el pesado de mi jefe no paraba de hablar y me hizo perder algunos comentarios.
Cuando me vuelva la sangre al brazo derecho -después de hacer trescientas treinta y tres mil doscientas cincuenta y dos facturas a mano-, posteo. Todavía me falta hacer unas facturas, pero si no escribo ya, me voy a olvidar de todo.
Estaba la gatita hablando con otra persona de la oficina que, como microemprendimiento, vende perfumes y fragancias truchas. Ahí arrancó el monólogo de mi estimada amiga.
Lamentablemente, el fucking jefe no paraba de hacerme preguntas y tirarme números, así que seguro me perdí de algo.
-Gatita: Ay, a mí me encantan los perfumes. Es más, yo siempre antes de acostarme me baño y me perfumo. Es que nunca se sabe quién puede llamarme a la noche o pasar a visitarme.
-El Otro: Ahh, está bien.
-Gatita: Lo que también hago es usar ropa interior combinada. Y, mirá si tengo una visita, no le puedo decir que no, hay que estar prolijo. Y tampoco uso zapatillas (para tener en cuenta, nunca usa jogging o se viste de entrecasa).
Bueno, más o menos, es todo. Ustedes entienden el núcleo de la cuestión, mis inteligentísimos lectores.

16 Tienen Talento para comentar:
Hola Culpa.
No sé cómo llamarte...
Diego serás? bueno en realidad, me diste curiosidad por razones varias que no tengo tiempo de explicar, pero, básicamente soy de Córdoba y quiero trabajar en Rosario. ¿Sos de Rosario? Te encontré en un comentario de Palabras Textuales. Yo trabajo en una agencia de publicidad en Córdoba y estoy pensando en irme para allá.. en realidad quisiera chatear con vos un ratito ¿puede ser? ¿vos leés esto antes de colgarlo no? tarde....
Cecilia... sí, soy Diego. Quise mantener el misterio ¿? pero no pude. Mandame un mail a culpadelacalor@gmail.com con tu dirección y conversamos. Si sos de confianza te agrego y chateamos...
Saludos.
33252 facturas?????????
la esta juntando en pala tu jefe
todo gracias a vos claro
creo q te voy a contratar para mi empresa
yz: 33000 no, 300000. Lástima que después no las pague nadie. Y sí, la empresa sale adelante gracias a mí. Y si llego a dar el nombre de la empresa en el blog, con lo exitoso que es este, mudamos las oficinas al complejo ese que están haciendo en los silos ¿?.
PD: por favor, sacame de acá.
te llamas diego?
chhht!
shhh...
:S
Ya pasó, ya estás en casa...
¿Qué está pasando?
no, no se llama nada
Estan todos drogados?
si, todos
por?
No, pará, yo no. Avisen dónde hay.
El flaco de los perfumes se mató despues, no?
Se los tomó, me parece.
disculpen, quiero comprar faso, digo perfumes, saben quien vende?
Soneus: y, yo le compraba droga... digo bananas a Segovia, pero se cortó
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